Ha sido uno de los proyectos más ambiciosos que hemos realizado este año. Cada día haciendo un mural de 2 metros sobre la temática del día. Se abordó la salud mental, el pensamiento crítico, la discapacidad, la diversidad generacional y la comunidad LGTBIQ+, siempre desde el diálogo, la emoción y el respeto.
A lo largo de cinco días, nuestro reto fue traducir toda esa riqueza en un mural final ilustrado de 6 metros, que capturó las ideas clave de cada sesión. Un recurso visual que no solo documenta, sino que deja huella y hace perdurar las conversaciones importantes en el tiempo.
El momento final, con el mural completo presentado al cierre del evento, provocó un auténtico efecto WOW. Además, pasamos esos murales a formato digital para que los asistentes lo recibieran.






